15 de enero de 2018

COSITAS

Seguramente, muchos seguidores del blog se preguntarán qué he estado haciendo estas semanas en las que no he publicado nada.
La realidad es que muchas cosas, pero no son meritorias de contar por separado por lo que os hago un pequeño resumen de lo que he estado haciendo.

Antes de las demasiado mencionadas nevadas, he estado escalando con Yago, en roca, en alguna ocasión, en sitios habituales y cercanos a casa.


Aunque lo que más hemos estado haciendo es escalar en rocódromo.


Sobre todo, por la mala meteo que estamos teniendo justo el día que podemos coincidir.

También en una de esas escapadas al monte en solitario que me hago a menudo, estuve investigando de cerca el recorrido de “Idea Peregrina 3” y me hice en solo un tercio de la misma, de lo que promete ser un recorrido espectacular, muy atractivo y digno de repetir. Del grado ya hablaremos cuando la termine. Esto es un proyecto que se queda para terminar en primavera, cuando las nieves se vayan.


También he hecho y hago muchos “paseos” de varias horas, con mi hijo pegado al pecho mediante un sistema de porteo, con las limitaciones que eso supone, pero aun así nos hemos metido en la nieve ya varias veces.


En una de estas hasta hemos ido a buscar nuevas líneas en la zona de Becerril/Mataelpino de las que ya hablaré cuando lo vea en mayor profundidad.


Las navidades las pasé fuera de casa, con varios familiares y luego las alargamos, solo nosotros, un par de días, yendo más al Este, concretamente a Castellón, para librar un poco del frio y de paso que León conociese el mar.


Además, como es lógico, escalar un poco en una pequeña escuela cercana al lugar donde nos alojamos.
Fue con el Soloist (ya que solo estábamos Oriana, León y yo), a vista por no disponer de croquis en condiciones, y tan solo hice esta foto de abajo, de parte de las 4 vías que me dio tiempo a hacer entre toma y toma.


Ah y también me he animado a volver a correr.


No sé cuánto tiempo me durará esto de emular a las gacelas, pero tener un hijo hace que debas plantearte el entrenamiento de manera diferente a la que tenías antes y además que pueda acoplarse en la complicada vida de los padres, turnándonos para casi todo hasta que sea un poco más independiente.

Sí, seguimos en la brecha! 😎👍

1 de enero de 2018

RABADÁ Y NAVARRO, LA CORDADA IMPOSIBLE (LIBRO)

Lo primero la buena educación me “obliga” a felicitar el año a todos/as los lectores del blog y con los que espero contar un nuevo año lleno de esperanzas y nuevos proyectos y espero que con algo más de tiempo y montaña.

Como un regalo llegó este libro a mis manos y aunque al principio dude de la posibilidad de leerlo por el compromiso de tener un bebé y su cuidado que ocupa prácticamente las 24h del día, pronto descubrí que además de ser ameno en su lectura, sobre todo por las novedades que se exponían en el texto y que desconocía, el hecho de tener mucho documento gráfico restaba palabras y por lo tanto tiempo en su lectura.

Tanto es así que en pocas semanas lo había leído.

Os hablo de Rabadá y Navarro, la cordada imposible


Como decía es un libro con “poco” texto, resultado de un gran trabajo de investigación hecho por el autor Simón Elias Barasoain. Interesante ameno y rápido de leer. A esto hay que añadir que el libro, de gran calidad en su estructura física de tapa dura, con una sorpresa añadida de un DVD con varios vídeos protagonizados por los dos escaladores, como la ascensión del Fire.


Si lo que te gustan son las historias clásicas de la época dorada del montañismo y la escalada es un libro que no te defraudará.

Por último, añadir una opinión personal tras la lectura de su biografía.

De nuevo nos encontramos con dos valientes escaladores, adelantados a su tiempo en su visión de la escalada en roca con quizá más prisa que experiencia en otras facetas del montañismo por escalar todo lo que se les ponía por delante y que tristemente el Eiger les demostró que la montaña siempre gana y saber renunciar a la cima escuchando las señales (hasta 3 veces se bajaron en este intento antes de quedar atrapados demasiado arriba) que a veces son sutiles susurros y otras veces voces ensordecedoras.

Me pegunto qué habrían abierto luego si el Ogro (Eiger) no les hubiera dado el abrazo mortal.

Y ahora os dejo con un clásico de Al filo de lo imposible de la recreación de esta última escalada juntos.

¡Que la disfrutéis!


19 de diciembre de 2017

GUANTES PARA ASEGURARA Y VIAS FERRATAS CRAG HALF-FINGER DE BLACK DIAMOND (MATERIAL)

Desde que Decathlon dejó de hacer/vender los guantes que usaba para asegurar andaba buscando unos guantes que me convencieran por sus características y precio.

Este mercado es bastante escueto en este tipo de productos por lo que me fui directamente a una de mis macas favoritas de material duro. BlackDimond.


Este fabricante tiene varios modelos de guantes a la venta para estos menesteres, pero me decido por este por tener una parte de piel sintetica y la otra, la de arriba, con un sistema de aireación menor de la que me gustaría como luego vería durante las pruebas.


Pasemos a “destripar” los guantes para aseguarar.

Lo bueno:
El ajuste es preciso nada más ponértelo.


Quizá hasta demasiado. Me llegaron por correo los guantes y no pude probármelos. Una actitud bastante arriesgada pero existiendo la posibilidad de devolverlos me atreví a pedir la talla que parecía ser la mía según la tabla expuesta en la web. La S.


La construcción del guante no es sencilla de hecho se ve que le han echado tiempo en el diseño. Esta hecho en Pakistan y la calidad es excepcional.
Entramos en los detalles.
Lleva dos posibles sistemas para poder ser colgados de manera independiente de un mosquetón.


Uno en el cierre.


Y otro menos sofisticado en la parte baja de la muñeca.
Yo no lo uso con mosquetón sino que lo atrapo en los portamateriales con el potente velcro que lleva cada uno para ajustarlos a la muñeca.
Al contrario que otros guantes mitones (sin dedos) son más largos y dejando al aire solo una falange.


Los salientes que tiene al final entiendo que son para aumentar la superficie, aunque podrían usarse para quitarse los guantes tirando de ellos. Yo me los quito siempre dándoles la vuelta para así se sequen del posible sudor.

La palma lleva un refuerzo para aumentar la durabilidad por el rozamiento en rapeles y aseguramiento de primeros y las costuras evitan los pliegues para que duren más y molesten menos durante el uso.


La parte anterior lleva un enrejillado con una protección adicional en los nudillos.


Pero el detalle que más me gusta es el secamocos del pulgar.


Cantas veces estar es una reunión asegurando a tu compañero y empiezas a notar que te corre el moco por la condensación y/o el frio y o bien tiras de manga o dejas que sencillamente corra a sus anchas😅

Al darle la vuelta descubrimos como está construido y su peculiar cosido.


También descubrimos que lleva otros dos trozos de tela a ambos lados del portaguantes que interpreto (aunque no estoy seguro) puede ser para instalarle una goma y así dejarlos colgando cuando nos lo quitemos y evitar perderlos.
Por el otro lado vemos la sencillez de la rejilla y el protector de los nudillos.


Por último, destacar la información de la etiqueta y las explicaciones en las olvidadas instrucciones.



Lo mejorable:
Sobre lo mejorable y que para mí es algo que se debe mirar ante unos guantes para estos menesteres, es que la ventilación sea igual que la protección. De esta manera evitamos que se nos cuezan las manos dentro del guante sobre todo si queda tan justo como este.
En el caso del Crag Half-finger hecho en falta algo más de ventilación en la parte superior.


Otra tema es el de aumentar la zona de refuerzo en la plama donde rozamás la cuerda, en la zona baja del dedo pulgar, aunque he de reconocer que tras estos meses de uso no puedo decir que sea imprescindible.



Conclusiones:
Por todo ello y por cumplir con las expectativas para un guante de este tipo y precio (20€ aprox) a pesar de que en mi opinión le falta algo más de ventilación y un poco más de refuerzo en las zonas de rozamiento, se lleva el sello verde de Historias de montaña.


4 de diciembre de 2017

CABO DE ANCLAJE CONNECT ADJUST DE PETZL (MATERIAL)

No es el primer cabo de anclaje (ni será el último) al que le he hecho una review.

Ya sabemos que el mundo (al menos en lo económico) se mueve por la envidia y cuando vi a un compañero de profesión que lo llevaba y su facilidad de uso me "movi" y animé a probarlo.

Os hablo del nuevo cabo de anclaje de PETZL Connect Adjust.


Tras varios meses de uso en diferentes tipos de escalada y situaciones (en solitario, en deportiva, en clásica, en artificial, en roco, etc), estas son las conclusiones.

Lo bueno:
Sin duda lo más destacable es su facilidad de uso sobre todo en lo que se refiere al desbloqueo para alargar el cabo.


Una ingeniosa pieza de metal dorado que además de ser ergonómica no requiere más que de un movimiento para poder desbloquear el sistema.

Recordar antes de seguir que como toooodos los cabos de anclaje del mercado estos deben usarse bajo tensión y no están pensados para caídas, salvo los que llevan integrado un sistema de absorción de la posible caída para que la persona que lo lleve no sufra daños por el impacto ni la rotura del cabo. Un ejemplo claro es el de un Kit de ferrata.

Su peso es mínimo y no añade más que unos pocos gramos a tu arnés.

Se vende con la cuerda pe-instalada, con ambos chicotes cosidos por separado siendo uno de ellos de tope y el otro para practicarle una alondra y así atarlo al anillo ventral del arnes.


Gracias a que solo se puede poner en el anillo ventral no tiene el problema de que se ajuste atorando piernas y cintura como ocurre con otros cabos.


El largo de la cuerda es el justo y necesario, al menos para alguien de mi estatura y envergadura.


Cuando esta se deteriore se puede cortar (no se puede sacar de otro modo) e instalar otro cordino de la misma medida, y largo aproximado, y usarlo con un nudo a ambos lados: uno para hacer tope y el otro para atarlo mediante un nudo de ocho como se hace con otros cabos de anclaje de cuerda.

A pesar de su sencillez tiene un aspecto robusto y el color elegido es más que acertado para también resultar atractivo a un posible comprador.

Lo mejorable:
Hasta la fecha y que yo sepa, no existe el cabo de anclaje perfecto y este tampoco lo es y los motivos son varios que paso a enumerar.

El hecho de que te lo vendan con una cuerda cosida hace que el precio se dispare (sobre los 40€ aproximadamente) respecto a otros cabos de anclaje de este tipo. Esto hace que no sea una primera opción cuando alguien se anima a comprar uno. Nos guste o no es uno de los principales motivos de adquirir un producto nuevo para un gran parte de la gente.

Que existiera la posibilidad de adquirirlo sin cuerda sería un gran paso.

El bucle que deja el cosido para amarrarlo al arnés mediante un nudo de alondra es demasiado pequeño y obliga si o si a ponerlo en el anillo ventral, haciendo que en ciertas maniobras sea un auténtico engorro, como por ejemplo cuando aseguras a un primero de cuerda, con una cesta, desde una reunión.


El cabo siempre quedará en medio molestando en la maniobra de asegurar.

Si fuera más amplio se podría poner en el mismo sitio que las cuerdas, cuando escalásemos en vías de varios largos, y en el anillo ventral cuando hiciéramos deportiva.


Lleva un plástico incluido para poner en el mosquetón y así evitar que este se gire accidentalmente. La idea es buena, pero debería ser más estrecho para que no se desplazase con tanta facilidad sobre todo si usamos mosquetones "finos".


Por último y no menos importante, da un poco de respeto el hecho de que se desbloquee tan fácilmente y en ciertas maniobras en las que se apoyase en la roca, en reuniones no colgadas, podría llegar a desaflojarse... Aunque no pasaría del cosido, el susto te lo llevarías.



Resumiendo:
Un cabo de anclaje interesante para escalada deportiva, o como segundo cabo para artificial, de sencillo e intuitivo manejo, robusto y de calidad.
Pero por esas mejoras a mi entender interesantes, por el precio, por ese plástico antigiro tan ancho, por esa posibilidad de desafloje accidental, se lleva el sello azul.



27 de noviembre de 2017

GAFAS DE ASEGURAR PLASFUN BASIC DE Y&Y

Llevo usando las gafas de asegurar de Y&Y desde hace tres años y tengo el modelo metálico, el de acoplar en las gafas de ver y de sol y solo me faltaban las de plástico que recientemente he tenido la suerte de probar.


Tras usarlas en diferentes zonas de escaladas.


En rocodromo.


Durante varios meses, estas son las conclusiones.



Lo bueno:
Respecto a las de metal lo mejor es la reducción de peso. También el sistema para colgarse las gafas del cuello es muy sencillo a la vez muy práctico y fácil de poner.


El prisma está muy protegido de los posibles golpes y caídas por un reborde.


Como es lógico, al ser plástico también son más económicas pudiendolas encontrar acualmente por unos 30€.

Lo mejorable:
Una de las cosas que me encantaba de las otras gafas, las de metal era la funda de estas para poder pasarlas al compañero y clgarlas del arnés. En este caso (el modelos BASIC) la funda no es tan practica ya que su apertura es lateral y el sistema para colgarlas en el arnés es un mosquetón de plástico demasiado pequeño para ponerlo en los portas del arnés. Es uno de los motivos por los que el precio es tan bajo.


El tema de colgarse el estuche se puede solucionar con un mosquetón pequeño, de esos de llavero que no son para escalar, pasado por la cinta


De todas formas, no es algo que cambie lo geniales que son este modelo en plástico.

Por todo ello y como era de esperar se lleva el sello verde del blog.



20 de noviembre de 2017

LOS HOMBRES DE ACERO (VÍA LA ESQUINITA AL PICO DE LA MIEL - SUROESTE - LADO IZQUIERDO)

Ahora que mi tiempo de escalada por diversión se ha reducido por aquello de ser padre, las salidas son planeadas de manera diferente.
Ahora tengo el cajón de los proyectos a flor de piel y estoy gastando los que tengo desde hace tiempo en mente pero que por un motivo u otro los he ido dejando al fondo pensando en hacerlos en otro momento. Ese momento es ahora y este post va sobre uno de ellos.


Desde hace unos años cada vez que bajaba del Pico de la Miel por la canal de la izquierda según se mira al Pico, me fijaba en que había seguros que indicaban nuevas vías, pero desconocía su grado y recorrido más allá de lo que se apreciaba desde el suelo.

Una búsqueda sencilla me llevó al poco actualizado blog de los escaladores de la cabrera donde salía un croquis, hecho por Raúl Redondo, sobre dibujo y con el grado propuesto.
Tomando esta referencia de 2011, nos animamos Yago y yo a probar la que suponíamos era la vía Embrujo de 6b/Ae ya que según el croquis era la última vía a la izquierda.


El primer largo suponíamos que era 6b, pero en cuanto me puse debajo vía claramente que eso era algo más, así que sacamos los bártulos de artificial y decidimos darle con estribos.


Por unanimidad este largo me lo doy yo.

Resulta estar equipado de tal manera que se puede hacer en artificial, subiéndote en el último peldaño si mides 1,73m como es mi caso.


Tras las cercanas chapas, pasas a un clavo que se le ve estupendo y luego puedes darte un paso en libre o meter un Alien verde y hacer un paso de A1, que te lleva a la fisura de la izquierda donde el grado no pasa de IVº.


Al subirte a la repisa descubres a la izquierda una reluciente reunión rapelable.


Aseguro a Yago y en poco rato está a mi lado para ir a por el evidente segundo largo, que consta de un par de chapas y sencillo aseguramiento en la fisura anterior.



Luego tiene un paso de Vº con buenos agarres arriba, para salir a otra repisa.


Tras este se hace unas placas de adherencia musgosa que le lleva hasta otra reunión reluciente un poco a la derecha.
Miramos el croquis y todo apunta a que no es la vía que buscamos y al parecer hemos empezado por otra que no sale en el croquis.
El motivo de irnos hacia la derecha era que el croquis de la vía Embrujo indicaba tendencia hacia la derecha, pero aquí comprobamos que esta reunión pertenece a la vía Pacto con el Diablo.
De frente a la reunión se ve una laca dura y muy vertical con una salida explosiva. Miro a mi alrededor y decido pasar de esa placa ya que a ambos lados hay opciones más lógicas y menos rebuscadas a mi modo de ver. Y ya que estamos fuera de la vía decido buscar la lógica al recorrido buscando la debilidad de la pared.

A la izquierda el musgo gobierna una canal y a la derecha vemos un par de antiguos seguros que parecen tener muchos años y a lo lejos se puede apreciar otro seguro del mismo tipo.


Decido meterme por aquí aunque según el croquis aquí no hay vía alguna.

Resulta ser un muro de Vº sin posibilidad de protección hasta ese salvador seguro oxidado.


Desde aquí otra repisa más y varías posibilidades de seguir más o menos recto.
Estoy en estas cuando miro a mi izquierda, arriba y descubro una hermosa bavaresa coronada con un yosemitico diedro fisurado.


Sin dudar coloco un nº4 en una gran grieta y me lanzo a por esa bavaresa.
Al llegar a sus pies descubro otra reluciente reunión y un par de seguros que asoman por abajo y por arriba.


Decido dejárselo a Yago aunque posiblemente podría haber hecho ese tramo de seguido pero son muchos metros de cuerda tirados y no nos vemos por las terrazas que tiene este lado de la pared.


Este resulta ser el largo estrella de la vía y solo por él ya merece la pena el resto.


Yago se lo da sin demasiados problemas.
Disfrutando de los obligados movimientos te hace hacer la roca haciendo oposición.

Luego le pierdo de vista hasta que le oigo gritar “reunión”


Siempre te tocan los largos más guapos.

Cando sales del diedro llegas a una nueva placa musgosa y al final de esta Yago ha montado una reunión usando una aislada chapa junto a una fisura.


Ya desde aquí veo por donde dice de meternos para coronar el variado recorrido.


Un fisurón.


Qué es más aparente que difícil, pero igual de atractivo.


Con un paso aislado de V+ en su parte final pro fácilmente asegurable, se llega a la última reluciente reunión.

Aquí descubro que las pevisiones de fuertes vientos (60Km/h) del Norte eran más que ciertas y no podemos evitar, mientras recogemos las cuerdas, recordar el viento patagónico de nuestro viaje a Argentina en Febrero de este año.


Desde aquí bajamos raudos al restaurante Cancho del Águila donde damos rienda suelta al estómago y lo alimentamos como es debido tras una buena e interesante nueva actividad.

Ya en casa, mientras preparaba el croquis, hice una búsqueda más en profundidad en la red y descubrí que el aperturista de las vías tenía croquis más actualizados y en foto, que nos sacaba de dudas respecto a la vía que habíamos hecho y los grados de esta.

En realidad, era la vía llamada La Esquinita, con parte de la Pacto con el Diablo y un antiguo tramo, en el comienzo del 3º largo, que no sale en ninguno de los croquis que he encontrado. Si alguien puede arrojar luz sobre ello, yo y los lectores del blog lo agradecerán.

Y aquí el croquis del recorrido que hicimos que espero sirva para posteriores repeticiones de estas variantes de oras vías.